Tal como está el patio, con una crisis que no hay manera que de quitarse de encima y con unas tasas de paro por las nubes, hay que aprovechar cualquier oferta de empleo. Pero para aceptar según que trabajo... ¡hay que tener narices!
Una duda: ¿se trata sólo de oler el efecto del desodorante o también hay que comprobar el olor antes de aplicarlo?
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